Picadura de Pulga

En este artículo hablaremos sobre la picadura de pulga.

 

Cuando hablamos de pulgas nos referimos a unos pequeños parásitos de carácter hematófago que habitan en la superficie del cuerpo de los mamíferos y que se alimentan gracias a su sangre. Además, para desplazarse se irá moviendo a partir de unos altos que pueden llegar a alcanzar la increíble altura de 30 cm.

Lo peor de todo es que las pulgas habitan en animales domésticos y estos pueden llegar a afectar al hombre: por ejemplo, las podemos encontrar tanto los gatos, los perros, en los ratones…

Las pulgas que son parasitarias pueden llegar a transmitir infecciones bacterianas debido a que, como son capaces de combinar la sangre de un ser con otro, se llegará a producir la enfermedad. El problema es que a veces son tan graves que podrían llegar a provocar la muerte de la persona o el animal al que piquen.

 

Una de las particularidades que tenemos que tener en cuenta sobre las pulgas es que suelen picar con más frecuencia a los niños. La razón de ello es que ellos son los que más interactúan con los animales, sobre todo en zonas rurales y, por ello, es más frecuente que el hecho de que les puedan llegar a picar a los adultos.

 

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Síntomas de la picadura de una pulga

Por lo general, las pulgas suelen preferir la zona de las piernas y de los tobillos para picar. La razón de ello es la temperatura, así como la humedad consiguiendo una combinación óptima para que las pulgas puedan encontrar su alimento.
Lo más habitual es que las picaduras tengan forma de pápulas y puedan provocar diferentes grados de picores; generalmente, estos picores son más habituales en personas que tienen alergia a la saliva de la propia pulga. Sin embargo, esto no hace que la picadura sea más grave.
Lo que sí que puede llegar a ocurrir es que la picadura de las pulgas se llegue a infectar: en este caso será de vital importancia pones en contacto con el facultativo autorizado con el objetivo de llegar al fondo de la cuestión; en algunos casos graves se pueden producir síntomas como fiebre o, incluso, anemia.
En el caso de que nos encontremos con pequeñas manchas de sangre en las sábanas o en nuestra ropa, puede ser una señal de que estemos enfrentándonos a una infestación de pulgas a la que tendremos que derrotar cuanto antes.

 

Transmisión de enfermedades a través de las picaduras de las pulgas

Una de las enfermedades que las pulgas pueden llegar a transmitir es “la peste”. Este parásito se contaminará en el momento en el que absorba la sangre de un animal que esté infectado (por lo general, suele ser algún tipo de roedor).
Ahora bien, es importante saber que, en estos momentos, “la peste” es muy raro que se pueda llegar a propagar en Europa por lo que la probabilidad de que una pulga de pueda llegar a picar y te transfiera esta dolencia es bastante baja.
Por otra parte, si la picadura de la pulga procede de un gato o de una rata, también puede llegar a causar lo que se conoce como “tifus murino”; en este caso no nos tenemos que preocupar demasiado ya que suele ser una infección bacteriana con pronóstico benigno. Ahora bien, si se produjeran algunos síntomas graves que requirieran de atención médica, es importante controlarnos antes de que la situación pueda volverse catastrófica.
Otras de las enfermedades que pueden llegar a producir las pulgas son las tenias (los gusanos planos que se encuentran en los intestinos) o la tularemia, aunque estas son mucho más frecuentes en animales, tales como el perro o el gato, que en los hombres.

 

¿Cómo actuar frente a las picaduras de las pulgas?

 

Curación

1) Lo primero que tenemos que hacer es encargarnos de limpiar la zona de la manera correcta. Por lo general, con una combinación de agua y jabón con pH neutro debería ser más que suficiente. También podemos utilizar una loción antiséptica con el objetivo de evitar que la zona se pueda llegar a infectar. Ahora bien, si notas que la picadura empieza a empeorar tu salud, entonces es cuando será vital acudir al médico.
2) Si, por otra parte, la picadura te provoca algún tipo de alergia, entonces necesitaremos antihistamínicos. Ahora bien, si la picadura te ha transmitido una infección de carácter bacteriana, en este caso, lo que tendremos que utilizar será antibióticos. Por otra parte, si tal y como hemos comentado la picadura genera una infección parasitaria, en este caso tendremos utilizar medicamentos antiparasitarios.

 

Evitando las picaduras

Limpieza e higiene: Uno de los criterios básicos en los que nos tenemos que basar para evitar las picaduras es en lavar de forma frecuente tanto la ropa como nuestras sábanas. Además, el suelo también se debe de fregar de manera habitual con detergente especial para eliminar tanto las larvas como los juegos de las pulgas y así evitar que puedan llegar a nacer.

Insecticidas, ¿Cuándo usarlos?: No se recomienda utilizar un insecticida a no ser que la situación sea catastrófica. Por ejemplo, si vas a hacer un viaje a una región en donde esté normalmente infestada por pulgas, entonces si que lo deberías usar. Sin embargo, utilizarlo en tu casa puede hacer que “el remedio sea peor que la enfermedad”.

Luz: Tienes que saber que las larvas de las pulgas intentan evitar la luz a toda costa y, por ello, suelen irse a lugares más oscuros. Por esta razón, es importante que la iluminación llegué a cualquier parte de tu casa en algún momento del día. Además, acuérdate de pasar la aspiradora por esas zonas más sombrías porque seguramente allí se están escondiendo.

Cuidado de tus animales: Y, por supuesto, será de vital importancia llevar una higiene adecuada en nuestros animales. Por ejemplo, podemos ponerles un collar anti pulgas o utilizar un tipo de insecticida sobre el pelaje del perro o del gato en el caso de que ya presenten pulgas.

De esta manera, evitaremos las tan tediosas picaduras de las pulgas

 

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