Harina de Fuerza

Seguro que en más de una ocasión has seguido una receta para hacer pan, bizcocho, o cualquier otro alimento relacionado y te has encontrado con un ingrediente que se repite de una manera bastante habitual: la harina de fuerza. Es algo que podemos encontrar de forma sencilla en cualquier supermercado, ya no hace falta ir a sitios especiales para localizarla.
Se trata de un tipo de harina especial que poco o nada tiene que ver con la de toda la vida.
Aunque para hacer las masas y los bizcochos podemos usar la harina de trigo normal que venden en cualquier parte, si queremos hacer masas fermentadas y panes con mayor posibilidad de que nos salgan exactamente cómo queremos, la mejor opción es elegir la harina de fuerza.

harina fuerza

¿Qué es la harina de fuerza?

Se trata de un tipo de harina que tiene la característica de disponer de una mayor proporción de proteínas. Para ello, a nivel interno se ha elaborado con sémolas de trigo. En realidad, se sigue un proceso de fabricación muy similar a la de las pastas secas industriales.
Seguramente te preguntarás a que se debe este nombre tan característico; precisamente se debe a su proceso de fabricación. Su mayor contenido en almidón provoca que el amasado, el estilado y el refinado de la masa cueste más de realizar; por lo que hará falta aplicar mucha más fuerza durante este procedimiento; de ahí se desprende el nombre de harina de fuerza.

Ventajas de utilizar harina de fuerza

Esponjosidad

Esta es la principal ventaja de utilizar harina de fuerza, y la primera que te dirá cualquier repostero especializado. Al tener un mayor contenido de gluten, se consiguen panes más esponjosos, así como con una miga más tierna.
Esto tiene su razón de ser y es que, durante el proceso del fermentado, el pan sube mucho más, y consigue mantenerse también durante el proceso del horneado.
La razón de ello es que, cuando se fabrica la harina de fuerza, también se agregan unos productos especiales que ayudan a que la masa fermente mejor. Eso si, es importante que sepas que no siempre bastará la harina por si sola, la mayoría de las veces necesitaremos de levadura química para que se produzca la reacción que dará lugar a este efecto.

Calidad

Si echas un vistazo al precio de esta harina en comparación con la tradicional, te darás cuenta de que es algo más elevado (incluso puede ser hasta del doble); esto se debe a muchos factores, pero el más característico no es solo que su proceso de elaboración sea más complicado, si no que también se utilizan materiales de la más alta calidad del mercado.
Esto nos garantiza que será mucho más fácil de digerir, se conseguirá un sabor mucho más intenso, y, en definitiva, tendremos un producto de mucha más calidad.

¿Dónde se puede comprar harina de fuerza?

En el momento en el que nos aparece este ingrediente en la receta, si no tenemos algo de experiencia en el mundo de la repostería, seguramente nos hagamos esta pregunta. Cómo ya te hemos comentado, es muy sencilla de encontrar. Tanto como si la queremos de marca, como de una marca blanca, seguro que nos encontramos con toda una gran cantidad de opciones para que elijamos aquella que más se adapte a nuestras necesidades.
Cómo recomendación personal, deberías de comprarla en las panaderías profesionales. La razón de ello es que en estos establecimientos se utilizan algunos ingredientes especiales que ayudan a que la masa suba más; y no solo eso, si no que también consigue que el pan pueda conservarse durante mucho más tiempo.
Existen algunas marcas de fuerza que también incluyen estos elementos; es cierto que son más caras, pero, en cuanto veamos el resultado, nos daremos cuenta de que merece la pena.
Ahora podemos encontrar harina de fuerza recomendada para ciertos modelos de panificadoras; de esta manera, tan solo introduciremos los ingredientes, ajustaremos el programa y la harina hará todo el trabajo.
Si queremos comprar harina de calidad, pero a un precio económico, te recomendamos que eches un vistazo a las tiendas online porque te ofrecerán la mejor relación calidad-coste del mercado.

Principales diferencias entre la harina de fuerza y la harina normal

La harina normal también es considerada como “harina foja”, precisamente porque no tiene esa elevada cantidad de gluten que tiene la harina de fuerza; por ello, no consigue tanta consistencia a la hora de hacer las masas.
La harina floja necesita un tiempo para levar (para poder conseguir que su tamaño se doble). La harina de fuerza también puede necesitar un tiempo, pero, en cualquier caso, siempre va a ser menor que con la harina normal.

Recomendaciones a la hora de utilizar los diferentes tipos de harina

– Si vas a elaborar un producto de repostería, a no ser que en las indicaciones diga lo contrario, deberías de elegir harina de fuerza gracias a que, cómo está creada con una mayor cantidad de gluten y de trigo puro, tendrá más capacidad de absorción de los líquidos y una alta resistencia al estirado de la masa.
– Recuerda que también es perfecta para poder usarla en platos en dónde se requieran de una gran cantidad de azúcares, de lípidos o de grasas.
– -Si vas a preparar pasta seca o un tipo de pasta que no necesite de fermentación, entonces la mejor opción es utilizar harina floja.
– Existen algunas recetas en dónde es posible que tengamos que hacer una mezcla entre los diferentes tipos de harinas para conseguir una masa más esponjosa. Sin embargo, esas recetas son algo complicadas, por lo que no se recomiendan para empezar en el mundo de la repostería. En este caso, seguir las medidas adecuadas es algo crucial porque el más mínimo fallo podría alterar el producto de una forma catastrófica.
Ahora que ya sabes qué es exactamente la harina de fuerza, seguro que tus platos salen mucho mejores.