Ferritina Baja, Alta, Transferrina, hierro

La ferritina es una proteína que circula a través de nuestro organismo y que es capaz de almacenar el hierro para conseguir mantenerlo en los niveles aceptables. Además, se mueve a través del torrente sanguíneo por lo que, en el caso de que una determinada zona pueda requerir de hierro, se encargará de su transporte hacia ese lugar.
Ayuda a que el hierro sea absorbido directamente por el intestino con el objetivo de regular los valores que te hemos comentado anteriormente. Veamos que es y que efectos tiene la ferritina baja.

Para poder determinar si nuestro nivel de hierro es adecuado, lo que el facultativo recomendará será un análisis sanguíneo. No solamente nos ayudará a medir las reservas de hierro que tenemos en ese momento en el organismo, sino que también detectar a tiempo cualquier tipo de problema como, por ejemplo, exceso de hierro o bien carencias. De hecho, en los dos escenarios se pueden llegar a producir toda una gran cantidad de problemas que terminarían por pasar factura a nuestra salud.
Los expertos utilizan este análisis como una potente herramienta que ayudará a saber si un tratamiento que sea prescrito es adecuado o no, si se presencia exceso o carencia de hierro, es posible que algo esté fallando en el tratamiento elegido.

 

Todo lo que tienes que saber sobre la ferritina baja o alta

 

¿Qué significa que tenemos la ferritina baja?

Esto tiende a indicar que el nivel de hierro que tenemos en el organismo es más bajo de lo normal. Nuestro cuerpo es como una potente máquina en donde se tienen que cumplir una serie de indicaciones con el objetivo de que puede llegar a funcionar. Además, también necesita de unos materiales específicos para que no se produzca ningún problema.
El hierro es clave para tener una salud de hierro. Sin embargo, muchas veces realizamos una serie de actividades, o estamos expuestos a unos determinados cambios que pueden hacer que este nivel de hierro descienda. Es entonces cuando, como el cuerpo no puede obtener la energía que necesita de hierro, lo obtiene de otros procesos que pueden llegar a afectar por completo al funcionamiento de nuestro organismo presentando enfermedades de importancia.
Los valores normales que puede llegar a presentar un análisis de hierro pueden llegar a variar dependiendo del laboratorio en cuestión.
Se calcula que un hombre sano debería tener unos valores de hierro que se sitúe entre 20/30-250-30 µg/l.
Sin embargo, en la mujer nos encontramos dos valores diferentes:
-El nivel de hierro anterior a la menopausia debe de oscilar entre los 15/20-150/200 m3g/l
-El nivel de hierro después de la menopausia será de 30 a 200-300 m3g/l.
También es muy importante saber cuál es el nivel de hierro adecuado en los bebes, aunque esto es algo más complicado de precisar ya que dependerá del hada de los mismos.
Por ejemplo, un bebé recién nacido suele tener un nivel de hierro elevado en su sangre que se sitúa en torno a los 400 µg/l; además, en el momento en el que empecé a crecer, solamente dos meses después puede tener un nivel de 600 µg/l en la sangre.

 

Factores que causan la ferritina baja sanguínea

Existen toda una serie de factores que pueden llegar a producir este proceso que se conoce comúnmente como anemia:

 

Embarazo

Debido a los cambios hormonales que puede experimentar la mujer durante el período del embarazo, es posible que no tarde en experimentar algunas carencias de determinados nutrientes como puede ser el hierro. Las hemorragias ginecológicas, el abundante flujo menstrual, una mala absorción del hierro del intestino, así como diferentes problemas relacionados puede hacer que la mujer necesite consumir suplementos de hierro durante el período del embarazo.
Aunque ya se ha demostrado que durante el periodo del embarazo la mujer no debe de comer por dos personas, sino más bien lo que necesite, sí que es verdad que el hecho de tener a un ser creciendo en su interior puede agotar sus niveles de hierro antes de lo que pueda llegar a imaginar.
Debes de saber que, en el momento en el que la mujer sabe que está embarazada y esto lo confirma el médico, éste no se va a esperar a que haya una carencia de hierro, sino que recomendará el consumo de medicamentos para elevarlo para minimizar cualquier problema de cara al futuro.

ferritina

Dieta insuficiente

 

Alimentarse de forma incorrecta también podría hacer que la cantidad de hierro que necesitamos no sea la adecuada. Por ejemplo, si no comemos alimentos que tengan una gran cantidad de hierro como aves de corral, carne de res, pescados, legumbres… Es posible que tengamos este problema tarde o temprano.
Además, esto también se ha presentado en aquellas personas que son de ganas o vegetarianas; en este caso, tendrán que acudir al médico para encontrar algunos suplementos que les ayude a conseguir las proteínas de las carnes o de los pescados o, en su defecto, encontrar otros productos que se las pueden llegar a proveer.

 

Donaciones de sangre

 

En el momento en el que hacemos una donación de sangre, nuestro nivel de hierro se reducirá en un porcentaje importante. Sin embargo, no necesitamos más que descansar durante algunos minutos, comer un poco, y veremos cómo se nivel no tarda en regenerarse. Sin embargo, una persona que done sangre de forma continua, podría presentar un problema de deficiencia de hierro permanente si no lo trata a tiempo.

 

Ejercicio

 

Un entrenamiento intenso también podría afectar gravemente a las reservas de energía. Esto es algo lógico porque, hasta este momento, nosotros nos hemos mantenido con el hierro que conseguiríamos directamente a través de nuestra dieta. Sin embargo, ahora que estamos haciendo ejercicio, necesitamos unas reservas de energía todavía más elevadas y, si no estamos comiendo de forma adecuada, es posible que tengamos que consumir suplementos que nos aporte el hierro que nos hace falta.
Las hemorragias que se pueden presentar entre los órganos y la diálisis también podrían mermar el nivel de hierro sanguíneo.

Ahora que ya conoces la importancia de mantener estos niveles, ve al médico a que te hagan un chequeo para estar seguros de que nada malo ocurre en tu organismo