Escolopendra características

 

La escolopendra es un insecto que pertenece al género de los escolopendromorfos y algunas especies que normalmente conocemos como ciempiés. Realmente comparten algunas características básicas con ellos ya que disponen de una gran cantidad de patas en su organismo (que oscila entre 21-23 pares de patas).

Sin embargo, se trata de un animal bastante imponente ya que dispone de un par de colmillos impregnados en venenos que ayudará a paralizar a sus presas, así como a defenderse a la hora de enfrentarse a algunos depredadores.

A continuación, vamos a analizar las principales características de este animal tan enigmático.

 

Características de la escolopendra

La escolopendra tiene un cuerpo delgado, alargado y un poco aplastado para poder moverse con facilidad por cualquier tipo de entorno. Además, está segmentado en 20 segmentos diferentes lo que le dará una movilidad muy elevada y le ayudará a enfrentarse a situaciones límite (en el caso de que sea perseguida por algún depredador, utilizando este cuerpo segmentado, será mucho más sencillo que pueda llegar a escapar de él).
En su cabeza nos encontramos un par de antenas articuladas y largas. Su primer par de patas está formado por unas pinzas que se conectan con glándulas venenosas son las que contienen el veneno que ya hemos comentado con anterioridad.

Una de las principales características que definen a este insecto es que disponen de unos colores muy vivos con el objetivo de atraer a sus presas, pero, además, para poder fundirse con el entorno en el caso de que se presente algún depredador. El color variará del amarillo terroso que presentan los individuos adultos, así como a un color naranja mucho más vivo que es propio de los más jóvenes.

 

escolopendra

 

Hábitat

Las escolopendras suelen vivir debajo de las piedras, en lugares donde haya una gran humedad, camuflados entre la hojarasca, en el interior de troncos caídos, en grietas… La razón de ello es que no les gusta la luz solar: de hecho, en el momento en el que alguna persona o animal puede quitar las piedras de encima, estos insectos correrán a camuflarse de inmediato.
Por otra parte, suelen decantarse por vivir en zonas en donde la temperatura oscila entre los 24 y los 32°. Además, una de sus interesantes características es que se pueden adaptar tanto a zonas más áridas, como aquellas selváticas. Por ejemplo, pueden aguantar condiciones extremas en donde la temperatura suba hasta los 40 o 44°. Por otra parte, también pueden aguantar hasta 80% de humedad relativa.
Tienen que ir visitando lugares húmedos para conseguir extraer la humedad necesaria como para no morir por deshidratación. En el caso de que se encuentren con un hábitat que no reúne esas condiciones, lo que hará será mudarse a uno nuevo para intentar encontrar el mejor lugar para sobrevivir.

 

¿De qué se alimentan?

Esos insectos entran dentro de la categoría de depredadores y su presa más habitual son pequeños animales, por lo general, otros artrópodos.
Para poder capturarlos, lo que hacen es utilizar el último par de patas que dispone de uñas y espinas. A continuación, agarrarán el cuerpo de la víctima, lo girará y le clavará las forcípulas, que o bien las matará directamente, o bien les agregará veneno para poder devorarlas mientras todavía están vivas. Es importante saber que el veneno contiene una alta concentración de acetilcolina (que es el principio activo que aturdida a las víctimas), histaminas y proteínas (que en este caso actuarán como toxinas capaces de acabar con la víctima). Además, también disponen de varias enzimas.

Por lo general, es un insecto muy letal que, en el momento en el que se encuentra con su presa, esta no suele salir vivo de ello.

 

Reproducción

La escolopendra suele realizar puestas de entre 20-30 huevos. Una vez que se ha realizado la puesta, los juegos tardarán aproximadamente un mes y medio en lograr explosionar. La hembra se encargará de vigilarlos para evitar que en ningún depredador los pueda llegar a devorar.
Solamente los abandonará en muy contadas ocasiones y siempre ante situaciones de peligro. Además, en la gran mayoría de las veces, una vez que haya acabado el peligro, volverá a la zona para volver a reanudar su periodo de vigilia.

 

Veneno de la escolopendra

A lo largo del artículo hemos comentado lo letal que puede llegar a ser su veneno para otros animales, pero en este apartado vamos a incluir una referencia a cómo puede afectar este veneno a la salud del hombre.
Lo primero que debes de saber es que si te pica una escolopendra es que el dolor va ser bastante grande porque vamos a recibir dos funciones hemorrágicas: un edema y una inflamación local. Sin embargo, salvo en casos graves, no debería de suponer ningún tipo de problema para nuestra salud.

El veneno es capaz de causar necrosis en el área en donde nos haya picado y esto, a su vez, producidas sensación de dolor e hinchazón.
Este insecto tiene la habilidad de inyectar veneno desde su par de colmillos o de uñas que tiene en la zona de su boca. Realmente los colmillos son unos huecos especiales en donde se almacena el veneno que van a proyectar directamente contra el intruso (que en este caso es el humano).

Si echamos un vistazo a la documentación que hay sobre las consecuencias de esta picadura, nos daremos cuenta de que la más grave que se ha producido fue la muerte de un humano provocada por la manipulación Scolopendra morsitans.

Igualmente, en el caso de que tengamos que enfrentarnos a una picadura de escolopendra nosotros te recomendamos que acudas a urgencias cuanto antes con el objetivo de que puedan determinar si bien realmente es un problema sin importancia, o si bien tienes que iniciar algún tipo de tratamiento para enfrentarte a él de inmediato.

 

Ahora ya conoces a uno de los insectos más característicos de nuestro mundo y hasta es posible que te lo hayas encontrado en más de una ocasión en tu vida… Sin embargo, seguro que no sabías todos los datos que ahora conoces.