Encias Inflamadas

Uno de los principales síntomas que denotan que algo no está funcionando de la forma correcta en nuestra boca es la presencia de encías inflamadas. Normalmente, es un síntoma claro de la gingivitis y debe de ser tratada de inmediato con el objetivo de que no derive en un trastorno mucho más grave (por ejemplo, en una periodontitis crónica).

En el caso de que se detecte a tiempo, tanto la inflamación como el dolor empezarán a remitir siguiendo un sencillo tratamiento.

Según los estudios, no visitamos al dentista todas las veces que deberíamos. Además, hay muchas personas que, aunque saben que tienen problemas en sus dientes, ni tan siquiera se presentan a ver a este especialista.
Nuestra boca siempre va a requerir unos cuidados básicos con el objetivo de mejorar nuestra salud (no solo nuestra estética) y, por esta razón, hay que prestarle la máxima atención.

 

¿Por qué se inflaman las encías?

Lo primero que tenemos que saber es el motivo exacto por el cual las encías se han inflamado. Realmente no es algo que tengamos que determinar nosotros, sino que más bien lo hará el especialista dentista en el momento en el que nos pongamos en sus manos.

Antes de empezar a valorar los diferentes tratamientos que se ponen a disposición del paciente, saber las causas que se esconden detrás de las encías inflamadas es vital.

Por lo general, se trata de un problema bacteriano a través del cual, el sarro que normalmente se acumula en nuestros dientes, se empieza a concentrar en el interior de nuestras encías. Llega un momento en el que se crea una concentración tan elevada que es capaz de llegar hasta al grueso para provocar problemas dentales muy graves.
Normalmente, el problema debería de remitir utilizando un tratamiento tan sencillo como usar de forma habitual un enjuague que sea antibacteriano. Sin embargo, en algunos casos el problema puede llegar a ser mucho más grave y esto indicará que tenemos algo más serio en nuestra boca.

A pesar de que podamos seguir al pie de la letra las medidas para cuidar nuestros dientes de la forma más higiénica, es posible que algunos trozos de alimentos se puedan haber camuflado en diferentes lugares en donde las medidas de limpieza no pueden llegar.

Es entonces cuando tendremos que pensar en otros métodos de limpieza o bien hablar con el dentista para ver qué soluciones nos puede llegar a ofrecer.

 

encias inflamadas

 

Gingivitis

Cómo ya te hemos comentado anteriormente; las encías inflamadas suelen ser uno de los síntomas más habituales de la gingivitis. Este síntoma se suele combinar con otros como hinchazón, enrojecimiento, la presencia de una gran sensibilidad cuando estamos masticando diferentes alimentos (especialmente algunos muy fríos o muy calientes), así como el sangrado continuo.

Lo que está ocurriendo es que, a nivel interno, se están creando unas bolsas que están llenas de bacterias y que empezarán a proliferar gracias a que no tienen oxígeno. La gingivitis es un problema que se tiene que tratar antes de que empiecen a aparecer complicaciones.
Si llega a degenerar en periodontitis, la fortaleza de los dientes puede llegar a quedar comprometida y es posible que se puedan presentar caídas en algún momento de nuestra vida.

 

Varias causas

La acumulación de depósitos de sarro, no llevar una higiene bucal adecuada, presentar caries dentales, acumular placa… Son tan sólo algunas de las causas que pueden llegar a producir las encías inflamadas.
Este es uno de los motivos por los cuales los dentistas nos recomiendan que vayamos a verlos, por lo menos, una vez al año (en el caso de que estemos siguiendo algún tratamiento, es posible que la frecuencia de visita tenga que ser todavía mayor)

 

¿Cómo se curan las encías inflamadas?

Lo que hay que hacer es acceder a la placa bacteriana para poder desinfectarla: de esta manera, las encías no tardarán en desinflamarse.

El objetivo primordial es descongestionar la pieza central de la inflamación para que esta, de forma progresiva, vaya reduciéndose y al final recuperará su color rosado característico. Para ello no hay otra manera que ir al dentista.
Ahora bien, en casa si que podemos ir haciendo algunas cosas para reducir la inflamación: por ejemplo, existen enjuagues bucales específicos que, en algunos modelos, hasta dispone de antibióticos.

Por otra parte, será importante reducir o eliminar completamente aquellas bebidas y alimentos que tengan una gran cantidad de azúcar en su composición. Por otra parte, deberíamos de potenciar las dosis de vitaminas para conseguir la desinformación. De hecho, lo primero que te va recomendar el dentista es que apuestes por las vitaminas porque es una de las mejores maneras para conseguir tener los dientes sanos y proteger las encías de cara a próximos problemas en el futuro.

Muchas personas empiezan a experimentar algunos síntomas dolorosos o estéticos en la zona de los dientes, pero, ya bien por mala situación económica, por miedo al dentista, o por cualquier otro tipo de situación, decide no acudir al profesional hasta que ya es demasiado tarde. Tienes que saber que, cuanto antes vayas y antes pueda detectar tu problema, antes podrá elaborar un tratamiento adecuado que evitará el problema. Si la cosa se complica, el tratamiento que se va a llevar a cabo será mucho más doloroso, más largo y, sobre todo, más complicado.
También es importante prestar especial atención a los niños que tengan las encías inflamadas: no se les suele dar demasiada importancia a este hecho porque pensamos que sus dientes, a ser de leche, se terminaran cayendo de una manera u otra. Sin embargo, ya hemos comentado que de lo que estamos hablando es de las encías y, si el problema persiste, podría afectar al crecimiento del nuevo incisivo haciendo que no se complete de la forma adecuada.

En el caso de que tus encías estén más hinchadas de lo normal, te recomendamos que no dejes pasar este problema y que te pongas en contacto de inmediato con tu dentista para empezar a tratar este problema desde ya mismo.