Como se hace el queso

 

El queso es uno de los elementos fundamentales que no pueden faltar en la mesa a la hora de comer. Su textura cremosa hace que acompañe a casi cualquier tipo de comida. Podemos encontrar distintos modelos de quesos que se ajustará a las necesidades de cada persona; variará el sabor, la textura, el proceso de elaboración.

¿Alguna vez te has parado a pensar cómo se fabrica el queso? ¿Si, verdad? Pues por si acaso no lo tienes demasiado claro, aquí te vamos a dar una pequeña guía de como se hace el queso.

 

como se hace el queso

 

Proceso de elaboración del queso

 

Fermentación

El primer elemento que se necesita en la fabricación del queso es leche cruda. Dependiendo del tipo de queso que se quiere obtener, se utilizará leche de vaca o cabra, además de otras variedades como soja, avena, arroz aunque la elaboración puede ser distinta.

Tampoco es necesario que la leche esté cruda pero, sabiendo que hay tantos procesos para elaborarlo, nos vamos a basar en ese.

Lo primero es conseguirla. La idea es tener vacas para ordeñarlas y tener la materia directamente para usar. En ese momento es cuando se le empiezan a añadir sustancia (mohos, fermentos y bacterias lácticas) que nos ayudan al proceso de maduración de la leche. De esta forma empezará a adquirir aromas, sabores y texturas propias para conseguir tener las propiedades del queso que ya conocemos.

 

Proceso de coagulación

Una vez que hayamos terminado de introducir las sustancias anteriores, es el momento de introducir un nuevo elemento: el cuajo. Necesitamos dos tipos, el vegetal que se elabora haciendo uso de unas plantas determinadas y el animal que se obtiene del estómago de algunos animales.

Pero tranquilos, no están destripando animales cuando se ponen a elaborar el queso. Este cuajo normalmente se puede comprar en la farmacia o en algún comercio que se encargue de distribuirlo.

Una vez añadida la sustancia, la leche empezará a coagularse convirtiéndose en el queso que ya conocemos. Pero para ello tenemos que tener en cuenta un factor muy importante: La temperatura. Tenemos que asegurarnos de que se encuentra en tono momento en torno a los 30-32 o nunca llegará a cuajar.

Una vez que haya empezado a cuajar veremos cómo aparecerán texturas que nos van recordando al queso que ya conocemos. En este momento habrá que esperar 45 minutos y empezar a cortarlo con cuchillas especiales.

 

Corte del queso

La idea es cortarlo basándonos en el tamaño final que queremos obtener. Si queremos conseguir quesos más pequeños no hay problema porque es más fácil que cuajen.

Una vez se haya acabado con este proceso, tendremos que extraer el líquido o suero resultante de la mezcla y aislarlo del queso.

 

Prensado

Una vez tengamos ya el primer modelo de queso, tendremos que introducirlo en una especie de molde que se llama empleita. Para evitar que se salga, estos moldes son capaces de ejercer una presión adecuada.

También nos servirá para dar al queso la forma que deseemos en base a nuestras necesidades.

 

Salado

Este proceso se puede aplicar directamente sobre la masa o después de ella. Normalmente se le pone sal gorda en una capa y otra (dejándolo reposar entre cada proceso).

Después de eso se llena todo el recipiente de agua y se lo deja reposar 12 horas. Después de eso se elimina la sal que nos haya podido sobrar (que el queso no haya absorbido).

 

Maduración

Dependiendo del tipo de queso, este proceso durará más o menos. Puede durar unas horas o meses. La idea es que se eliminen posibles gérmenes que pudiera tener la leche y darle la consistencia adecuada.

 

Esta es una pequeña guía para saber cómo se hace el queso, aunque puede variar en algunos aspectos, suele ser común a todos ellos.

 

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