Caracteristicas del cuento

Cualquier tipo de cuento sigue unas normas y estructura básica. Tanto si quieres saber cómo escribir uno como si solamente es para saciar tu curiosidad, es importante que este esquema se siga para poder considerarse como tal.
En este artículo vamos a ver las partes básicas para poder entender cómo funciona realmente un cuento. Es decir, las características de un cuento.

 

Estructura

Realmente esta estructura es aplicable a casi cualquier tipo de narración, lo único que puede ocurrir es que el nombre cambie, pero el concepto básico se sigue manteniendo intacto.

 

Introducción: Estamos ante el inicio del cuento. En ella nos introduce en los detalles básicos, se nos presentan algunos personajes y vamos viendo como es el mundo donde transcurre la historia. Realmente podemos decir que es la parte de la historia donde no ocurre nada desdeñable.

Nudo: Aquí es donde la historia empieza a cobrar fuerza. En ese mundo empieza a desarrollarse un problema. Es en este punto cuándo empezarán a desarrollarse los hechos que darán sentido a la historia. En el momento en que se nos presenta el problema, podemos decir que la introducción ha finalizado.

Desenlace: En la parte de la historia cuando los problemas se solucionan… o lo intentan. Es posible que la historia esté escrita para poder ser continuada pero, aún así, no importa porque tendrá un final igualmente. Normalmente, aplicado a los cuentos, hay una especie de moraleja final que da sentido a todo lo que hemos estado leyendo.

 

Tipos de personajes en los cuentos

 

Protagonista

Es aquel personaje sobre el que gira la historia principal. Normalmente tiene unos ideales nobles que hacen que nos sintamos identificados con él. De todas formas, este no es un punto fijo.
El personaje puede representar también la maldad y no por ello dejar de ser el protagonista.
A veces no es fácil identificarlo. Puede que una determinada historia empiece hablando de un personaje en especial pero luego descubramos que no es el protagonista. Son algunos de los recursos que usan para despistarnos y hacer que estemos enganchados hasta el final.

 

Secundarios

Son aquellos personajes que tienen un papel fundamental: Normalmente ayudan al protagonista a cumplir sus objetivos. Tendrán una evolución muy importante a lo largo del cuento pudiendo incidir en ciertos aspectos del personaje principal.
Un cuento sin personajes principales podría ser muy complicado de narrar.

 

Antagonistas

Lo que comúnmente podemos conocer como los malos. Son personajes que intentan evitar que el protagonista cumpla con su objetivo.
No tiene que ser necesariamente malo. Ocurre algo parecido a lo que comentábamos antes.
Imaginemos que un cuento nos narra la historia de un ladrón que quiere robar, por ejemplo, una tarta en una casa ajena. Realmente el malo de la historia podría ser él ya que es una conducta fácilmente reprobable; sin embargo, nos lo están narrando desde su punto de vista por lo que es como si fuéramos él.

 

Terciarios

Aquellos personajes que se utilizan para completar algunos detalles de la historia. Puede que ni lleguen a aparecer, solamente sean nombrados en algún punto determinado.

Además, si el personaje va teniendo un cambio significativo de actitud a lo largo del cuento, se le clasificará como un personaje dinámico, si no, será un personaje estático.

 

Tipos de finales de un cuento

Aunque podemos encontrar varios tipos, vamos a centrarnos en dos.

 

Final cerrado

Aquel final donde la trama concluye y todo queda bien atado. En principio no podría dar pie a ninguna continuación.

 

Final abierto

Es aquel cuento donde su trama no termina de acabar. Se queda con un pequeño clímax que promete ser resuelto en cuentos posteriores.

 

Y estas son algunas de las características básicas para crear un cuento. Si vas a escribir alguno, ya sabes la guía que tienes que tomar.

 

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