Caracteristicas de la guerra fria

Una forma nueva de enfrentamiento total

La guerra fría son los acontecimientos históricos resultado del enfrentamiento de bloques de países ideológicamente antagónicos desde 1947 hasta 1991. Los efectos aún se dejan notar en muchas facetas de la política internacional actual.
El esfuerzo bélico que supuso la segunda guerra mundial ocultaba los planes por ocupar la hegemonía mundial. Cuando las potencias del Eje tuvieran que rendirse un nuevo escenario internacional iba a inaugurarse.
La Unión Soviética en los últimos años de la guerra hizo esfuerzos ímprobos por llegar primero a la capital de Alemania. Eso ya era parte de la guerra fría quería asegurarse un reparto de territorial en lo que quedara de Alemania. Pero también conocer todos los secretos militares del sofisticado ejército alemán.
Los americanos protegieron a muchos militares nazis por el conocimiento que habían tenido que adquirir de las tropas y nueva élite militar soviética.
Ambos bandos iban preparándose para la próxima partida por el dominio mundial sin haber cerrado la anterior. El componente ideológico en este caso tuvo una decisiva importancia. Eran dos modelos de sociedad antagónicos que no podían coexistir cómodamente. El comercio entre países rivales que tantas guerras ha evitado en este caso se veía impedido por dos planteamientos de sociedades completamente divergentes.

 

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Del reparto de Europa a las tensiones en Asia

Las tropas soviéticas que tantos muertos habían puesto en la guerra europea querían aprovechar su presencia para impulsar la creación de un bloque de países aliados. Esto determinó la aparición de lo que se denominó el telón de acero que dividía Europa en dos áreas de influencia, ideológicamente en las antípodas y enfrentadas.
Estados Unidos estaba llamado a liderar el llamado mundo libre mientras que la Unión Soviética orientaba al bloque socialista.
El derrumbamiento del poder japonés en Asia dejó manos libres a los Estados Unidos sobre una multitud de países. Allí donde la Unión Soviética por situación también tenía planes y la guerra de Corea fue hasta 1953 el foco de atención donde se midió esta rivalidad.
En Europa el plan Marshall pretendía ayudar a los países de Europa a salir de las penurias originadas por la guerra. Mientras en Berlín se libraba una lucha sin cuartel por el control total de la ciudad para vencer la división por sectores que se había preparado militarmente años atrás.
Las tensiones en la capital alemana se trasladaban a todos los países que conformaban ambos bloques. En espirales que parecían presagiar un inevitable enfrentamiento bélico y nuclear.

El arma nuclear, un juego de disuasión y amenaza

A la lucha ideológica que siempre estaba presente se unió la amenaza que suponía el riesgo de una guerra nuclear. En varias ocasiones pudo originarse un enfrentamiento por malos entendidos o accidentes. Por fortuna para el mundo en todos los casos la sensatez de algunas personas evitó males mayores.
La carrera armamentística consiguió lo que parecía imposible: multiplicar varias veces el presupuesto de defensa en tiempos de paz sobre el esfuerzo económico que suponía los costes de la guerra.

El punto álgido fue en Cuba

La crisis de los misiles en 1962 en Cuba fue el punto más alto de la tensión entre ambos bloques. El enfrentamiento directo estuvo varias veces sobre la mesa deliberación. El tiempo hizo más tolerable los pequeños errores de la otra parte. Los bandos se habían medido tantas veces que se adivinaban casi el pensamiento.
La lucha en el espionaje por la información fue crucial para adaptarse a este continuo bloqueo.

El fin

La rotura del modelo soviético se produjo por las tensiones en los países que formaban su órbita de influencia. La unión soviética había sofocado con mano de hierro todas las revueltas en Hungría y la república Checoslovaca pero sin convencer. Polonia fue un reto más difícil por el apoyo interno de la iglesia polaca a la resistencia anticomunista.
Los planteamientos de llevar la carrera armamentística al espacio en las presidencias de Reagan supusieron para la Unión Soviética el reto de afrontar sus propias ineficiencias económicas. Los intentos por conocer la verdadera situación del país ocultan bajo toneladas de propaganda llevaron a Andropov primero y Gorbachov después a emprender una serie de medidas aperturistas.
La glasnost y la perestroika precipitaron los acontecimientos. En 1991 una nueva etapa se iniciaba en el Este de Europa.
La guerra fría como se había conocido hasta entonces había quedado definitivamente atrás.