Caracteristicas de la edad moderna

Las cuatro edades de la historia

La historia entendida como ciencia se inicia en Grecia. El desarrollo de esta área del conocimiento por unanimidad ha dividido el tiempo histórico en cuatro edades. De forma temporalmente desigual (periodos de tiempo muy distintos) establecen zonas de estudio homogéneo.
Desde el 3500 antes de nuestra era hasta el siglo V estaría la Edad Antigua. Desde el siglo V hasta el siglo XV la Edad Media, desde la toma de Constantinopla o el descubrimiento de América (casi coincidentes en el tiempo) hasta la revolución francesa estaría la Edad Moderna y desde esta a nuestros días la Edad Contemporánea.
Las épocas anteriores a la Edad Antigua quedan para la prehistoria que cuenta con una metodología propia para el análisis de información no escrita aportada por la arqueología.
El motivo principal de estas separaciones es acceso parecido a las fuentes documentales y el foco que cada época pone en la forma de interpretarse a sí misma. La Edad Moderna es la edad de los descubrimientos geográficos, científicos y la evolución de la mentalidad de la idea de inmutabilidad de las cosas a la idea de progreso.
No son muchos los años que se estudian en la Edad Moderna, poco más de tres siglos, pero trascendentales para entender como hemos llegado a la actualidad.

 

Caracteristicas de la edad moderna

 

Los hechos que cambiaron el mundo

El inicio de la Edad Moderna se sitúa normalmente con la caída de Constantinopla que se vivió en todo occidente como una gran conmoción.
Constantinopla era la capital historica del Imperio Romano de Oriente y cuna de los más importantes concilios de la cristiandad. La toma definitiva de los turcos de esta ciudad en 1453 supuso un duro golpe para la idea de un mundo unificado por el derecho romano y la fe cristiana. A partir de aquel momento el espacio abierto que representaba Europa tenía un enemigo poderoso a las puertas.
Otro hecho de trascendental importancia fue el descubrimiento de América. Se abría paso el inicio de un intenso comercio marítimo que iba abrir el mundo a la comunicación entre continentes. Las nuevas oportunidades que se creaban por los descubrimientos de nuevas fuentes de riqueza.
Estos dos hechos cambiaron definitivamente el orden establecido en toda la Edad Media, movieron conciencias y movilizaron energías dormidas. Representa un punto de aceleración en la historia, los acontecimientos importantes se acumulan en pocos siglos.

Las características más definitorias de la Edad Moderna

Lo más destacable de este periodo histórico es la evolución de la mentalidad como habíamos dicho antes. El hombre pasa a ser el centro del interés, se aleja un poco de la mentalidad medieval casi en exclusividad centrada en la salvación del alma.
La vida en la terrenal adquiere un nuevo significado, se persigue la fortuna y la prosperidad es un cambio total respecto del sentido trascendental de afrontar la vida. Se refuerza el sentido del individuo frente al grupo y se cuestiona el sentido de pertenencia local. Cada individuo busca la forma mejorar su situación superando la vinculación de vasallaje propia de la Edad Media.
El feudalismo entra en crisis y nacen los primeros signos de monarquías absolutas. Una mayor centralización del poder y los primeros esbozos de los estados-nación modernos. Se da una tendencia de unificar reinos bajo una única dirección absoluta.
Existe un gran interés por lo científico que sirve a los intereses de exploración del mundo. El crecimiento en la producción literaria, artística y cultural es vertiginosa. Van atenuándose la importancia de los gremios de artesanos para asentar las primeras muestras de producción industrial.
Los productos y las noticias de América ejercen una gran fuerza en el imaginario colectivo y se dan las primeras oportunidades para iniciar una nueva vida en otro continente.
En definitiva, el origen del mundo tal como hoy lo conocemos. El aumento de las posibilidades económicas y de la población que se generó en Europa serviría años más tarde para llevar gente a las colonias americanas.
Un gran impulso en toda la cadena de causas y efectos que mueve la historia. Y también del que somos en buena parte resultado.