Apalancamiento financiero

Una palanca es un instrumento, normalmente fabricado en material metal, que se apoya sobre un determinado punto para levantar un peso partir de uno de sus extremos. Para poder utilizarla, necesitará de una determinada fuerza en la parte contraria.
La podemos usar, por ejemplo, para abrir una puerta o tapa metálica que se haya bloqueado, incluso para forzar una ventana.
Partiendo de esa definición básica, en economía también podemos encontrar algunas palancas que, al igual que en la vida cotidiana, tienen unos usos que nos ayudan a abrir cerraduras, pero que también pueden llegar a causar algunos inconvenientes si no se utiliza de la forma correcta.
En este artículo, nos vamos a referir a “apalancamiento financiero”, siendo un método que siguen muchos inversores en el momento en el que tienen que hacer una determinada operación financiera.

apalancamiento financiero

¿Qué es y en que consiste el apalancamiento financiero?

Se trata de un término muy sencillo de entender, independientemente de que no tengamos muchos conocimientos sobre el mundo de las inversiones.
El objetivo es financiar una determinada inversión o proyecto utilizando recursos ajenos (es decir, contrayendo una deuda), en lugar de financiarla solo utilizando recursos propios. En otras palabras, en lugar de que el emprendedor aporte todo el capital de su propio bolsillo, tan sólo realizará una pequeña aportación y se encargará de buscar el resto de la financiación a través de inversiones externos.
Podemos decir que el apalancamiento financiero es el resultado que se produce con la combinación de recursos propios y recursos ajenos que se han utilizado a la hora de financiar una determinada operación.
Para que lo puedas entender la forma más sencilla, vamos a ver el siguiente ejemplo:
Imaginemos que para financiar una determinada inversión contamos con un capital inicial de 10.000 €; de este dinero, 2000 son recursos propios (un 20%) y 8000 pertenecen a recursos ajenos (un 80%).
La relación que se establece entre estas dos magnitudes este 4:1 (8000/2000). Precisamente esta es la forma en la que se expresa el “apalancamiento financiero”.
Si hacemos la operación matemática, nos aparecerá como resultado un 4.
¿Y qué significa exactamente este valor? Pues que cuatro de los recursos ajenos, los que hemos solicitado financiación externa, se respaldan por un euro de nuestros recursos propios.

¿Para qué se utiliza?

La razón para utilizar esta fórmula es elevar las posibilidades de conseguir una mayor rentabilidad de nuestro capital. Si tenemos un negocio entre manos, pensamos que muy rentable, pero no disponemos de los suficientes recursos económicos para poder llevarlo a cabo, entonces tenemos la opción de decantarnos por el apalancamiento financiero para probar suerte.
Una de las normas básicas cuando hablamos de inversiones es que la rentabilidad es mayor cuanto más riesgo se asume. Cuando hablamos de una técnica de apalancamiento financiero, también se multiplica el riesgo de la operación; se puede ganar mucho dinero, pero también es bastante alta la posibilidad de perderlo.
Si el rendimiento de una operación financiera específica mediante recursos propios es inferior al capital que se ha desembolsado, únicamente se habrá perdido esa cierta cantidad de capital inicial que subiera desembolsado en primera instancia. No obstante, si utilizamos deuda para poder financiar la misma operación (si tenemos que pedir un préstamo de un banco, por ejemplo), no solamente habrá que contabilizar la propia pérdida, sino que, también, habrá que devolver al banco el préstamo, añadiendo los intereses.
En conclusión, las pérdidas pueden ser catastróficas.

Caso práctico de apalancamiento financiero

Vamos a suponer que se nos presenta una estupenda inversión que no podemos rechazar:
Queremos comprar acciones de una reconocida compañía; Estas tienen un valor de 100.000 €. Nosotros únicamente vamos aportar 20.000 € de nuestros propios recursos, y vamos a buscar 80.000 € de financiación externa. Esto lo vamos a financiar mediante un préstamo bancario con un porcentaje de intereses de un 10% anual.
En el momento de la formalización de la transacción, las acciones de la compañía tienen una cotización de 10 €; esto quiere decir que hemos adquirido 10.000 acciones.
Viajamos un año en el tiempo y ahora las acciones tienen un coste de 15 €. Nosotros, con nuestros sólidos conocimientos en inversiones, hemos llegado a la conclusión de que estas inversiones ya no van a subir más. Por ello, decidimos que las vamos a vender todas. En este caso, el valor de todas las acciones será de 150.000 €… Pero no todo son ganancias, y aquí que devolver el préstamo al banco.
¿Cuánto dinero hemos ganado? Pues habrá que pagar 8000 € en intereses y, además, devolver el préstamo de 80.000 €. Si hacemos los cálculos, en realidad nuestras ganancias serán de 40.000 €.
En otras palabras, invirtiendo una cantidad de 20.000 €, hemos conseguido 42.000 €. Si hacemos los cálculos, esto supone una rentabilidad de un 210%.
¿Qué hubiera pasado si hubiéramos utilizado recursos propios? Si todo el dinero hubiera salido de nuestro bolsillo, nos habríamos ahorrado los 8000 € de intereses. En otras palabras, tendríamos una cantidad de dinero de 50.000 €.
Sin embargo, utilizar el apalancamiento es un movimiento bastante arriesgado.
Vamos a ver ahora el caso contrario: pasa un año y el valor de las acciones de extiende a los 90.000 €. Es decir, que hemos perdido 10.000 €, un 10% de pérdida. Al igual que en el caso anterior, nos damos cuenta de que no sólo las acciones ya no van a subir, sino que podrían bajar un poco más, por lo que deberíamos de venderlas.
En este caso, tenemos que devolver los 80.000 € de préstamo y los 8000 de intereses. Si hacemos los cálculos, tan sólo recuperaremos 2.000 €, habiendo multiplicado las pérdidas hasta un 98% de la operación.
Este es un caso que, aun así, todavía se puede considerar como positivo. Sin embargo, si las ganancias bajasen un poco más, seríamos insolventes ya que no tenemos la capacidad de devolver al banco la cantidad que nos ha prestado.
Ahora que ya conocemos este recurso financiero, podemos evaluar si es o no lo que hemos estado buscando.